La implacable eliminación de las prisas
El camino del mundo es pesado y agobiante, lleno de caos y demanda constante. Llevamos nuestro ajetreo como una retorcida insignia de honor. En Jesús descubrimos una vida espiritual más allá del agotamiento. Sus ritmos de descanso y liberación nos liberan.
Mensajes de esta serie
- Tiene que haber una forma mejor
- El día de la parada
- Simplifique
- Ralentizar
- Soledad